Opinión
POBRES Y EMPOBRECIDOS/ LUCAS 16, 19 – 31
Por Luis Federico Santana J.
El contraste ricos – pobres es un tema de todos los tiempos. Jesús incluso afirmó: “a los pobres los tendrán siempre”
En verdad, ser rico no es malo ni es bueno. La bondad o maldad no está en la riqueza sino en el modo en que se adquieren esas riquezas y el uso que se haga de ellas.
Al tratar específicamente el tema de la pobreza hay que diferenciar entre pobres y empobrecidos.
Hay pobres como consecuencia de un mal accionar, una mala administración, distinto a los empobrecidos, los cuales han sido explotados y abusados por los poderosos.
El Evangelio presenta hoy el caso de un rico que vestía púrpura y lino. Banqueteaba con su gente, ajeno al pobre Lázaro.
Este Lázaro estaba envuelto en la miseria y, cubierto de llagas. Sentado en el portal de la casa de aquel ricachón. Deseaba saciar el hambre con las migajas que caían de la mesa de aquel hombre.
Ambos mueren y entonces la situación de los dos cambia radicalmente. Lázaro fue al cielo y el rico al infierno. Aunque era rico económicamente, este hombre era humanamente pobre.
Darse la buena vida, dilapidar, malgastar dinero mal habido, exhibir el derroche frente a la miseria de los demás; es maldad y pecado.
La Palabra de Dios, en este tiempo de cuaresma, es invitación a ser solidario y no ser indiferente ante el dolor y la miseria del hermano.
MARZO 9/ 2023/ JUEVES
